|
|
Dice el Señor: «En verdad os digo que, si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra, cualquier cosa que pidan les será otorgada por mi Padre, porque donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allì esty Yo en medio de ellos» (Mateo 18, 19-20)
El Señor sólo nos pide que estemos dos de acuerdo en pedir lo mismo. El resto lo hace El, no depende ya de nuestras obras sino de su Gracia.
Pero para pedir hace falta tener fe.
Dice el Señor: «Si tuvierais fe y no dudarais no sólo haríais lo de la higuer, sino que si dijéreis a este monte:"Alzate y echate al amr, así lo haría. Cuanto pidiereis en la oración con fe, lo recibiréis» (Mateo 21, 21-22)
Eso si, también sabemos que la voluntad de Dios está por encima de todo, por eso hay que pedir siempre con humildad, como si lo fueras a obtener todo de El, pero sabiendo al mismo tiempo que si no lo obtienes, el Señor tiene una buena razón, y sabemos que todo lo que sale de Dios es bueno, así que decimos: Mateo 6,10: Hagase tu voluntad
Pero saber eso, no tiene que impedir nuestra oración. El Señor nos pide que al menos nos pongamos de acuerdo en lo que pedimos.
Por eso las discordias entre hermanos no son buenas. Porque donde hay discordia, la oración es ineficaz. En vez de ponernos de acuerdo para pedir lo que para los hombres es imposible, vemos dificultades humanas en todo, y no contamos con la providencia de Dios. Luchamos entre nosotros por imponer nuestros criterios. Eso no es bueno.
Porque donde hay rivalidad y discordia, hay también desorden y toda clase de maldad. En cambio, la sabiduría que viene de lo alto es, ante todo, pura; y además, pacífica, benévola y conciliadora; está llena de misericordia y dispuesta a hacer el bien; es imparcial y sincera. Un fruto de justicia se siembra pacíficamente para los que trabajan por la paz. ¿De dónde provienen las luchas y las querellas que hay entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que combaten en sus mismos miembros? Ustedes ambicionan, y si no consiguen lo que desean, matan; envidian, y al no alcanzar lo que pretenden, combaten y se hacen la guerra. Ustedes no tienen, porque no piden. O bien, piden y no reciben, porque piden mal, con el único fin de satisfacer sus pasiones.
|
|