¿Son cristianos los Testigos de Jehová?
La Sociedad Watchtower afirma ser la única organización que Dios esta usando hoy
día para enseñar su verdad y hablar por El.
Watchtower dice que toda persona que no sea Testigo de Jehová será destruida en el
Armagedón, un evento de juicio divino que la Sociedad insiste esta casi por venir.
Por esa razón imprimen mas de 15 millones de ejemplares de su revista dos veces al
mes y tienen más de 6 millones de Testigos anunciado sus doctrinas en más de 232
países dando alerta de este Armagedón. Según las estadísticas de la Sociedad
Atalaya, se requiere visitar unos 740 hogares para lograr el reclutamiento de cada
uno de los cerca de 200,000 nuevos miembros que ingresan cada año. Los Testigos
de Jehová tienen varios reuniones de estudios de libros cada semana en la cúal la
asistencia no es obligatoria pero se alienta insistentemente a los convertidos para que
asistan.
Los ves por la calle, normalmente de dos en dos, suelen llevar una carpeta o cartera,
y normalmente portan en la mano unos folletos o revistas. Suelen parar a la gente
para tratar de convencerte de varias cosas, como que el fin del mundo es inminente y
de que sólo en su organización se encuentran las respuestas a los interrogantes de tu
vida y a los problemas del mundo. Hablo de los «testigos de jehová».
La Biblia nos advierte: "surgirán muchos falsos profetas, que engañarán a
muchos. Y al crecer cada vez mas la iniquidad, la caridad de la mayoría se
enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ese se salvará." (Mt 24:11-13; Cf.24-
25).
Estamos presenciando en nuestros dias una gran apostasía donde millones de
personas abandonan la sana doctrina de la Iglesia Católica para ir a formar
parte de los testigos de jehová u otras sectas. ¿Quién es la víctima preferida del
maligno? Todos aquellos que se encuentran espiritualmente enfermos o muertos
son fáciles de atrapar en las redes de la confusión para alejarlos de la doctrina
verdadera de Cristo, que es luz y guía para los hombres. Se pierden por tanto
por falta de conocimiento o por la tibieza de su fe. Los testigos y las sectas llenan
el vacío de estas carencias con falsas doctrinas y con un celo desviado.
Debemos aprender a defender la fe verdadera de la Iglesia, y para ello es bueno
que conozcamos algunos de los errores y falsas doctrinas de los testigos de
jehová. Es bueno que tengamos en nuestra casa el catecismo de la Iglesia
católica, donde son explicadas convenientemente todas las cosas que el cristiano
tiene que saber para dar respuesta a su fe con fundamentos bíblicos. Debemos
leer con frecuencia la Palabra de Dios en la Bíblia y aprender a vivir una vida
en comunión con Dios, asistir a la Iglesia a participar de la Palabra, las
oraciones y los sacramentos, y pedir a Dios que nos aumente la fe cada día.
Muchas de las personas que son convencidas para entrar en los testigos de
jehová, deberían caer en la cuenta que la Iglesia verdadera, la que fundó
Jesucristo lo hizo hace unos 2.000 años, mientras que la organización de testigos
de jehová no existieron ni en el siglo I ni II ni III ni IV ni V, ni VI, ni VII, ni
VIII, ni IX, ni X, ni XI, ni XII, ni XIII, ni XIV, ni XVI, ni XVII, ni XVIII, ni al
principio del XIX. Su fundador no es Jesucristo, sino un hombre llamado
Charles T.Rusell, nacido nada menos que en 1852. Casi nada. Este detalle no es
poco relevante, y luego tenemos los errores, desviaciones y falsas doctrinas
basadas en los planteamientos de un hombre al que miles de personas siguen
ciegamente creyendo que su organización es fiel a Dios. Un hombre que perdió
la fe presbiteriana que recibió con sus padres al discutir con un ateo. Un
hombre que se unió después a los adventistas del 7º dia después de escuchar sus
advertencias sobre el inminente fin del mundo profetizado falsamente por el
lider adventista William Miller para 1843, y que a pesar del fracaso,
continuaron anunciando después. Su fascinación por las profecías le hicieron
llegarse a creerse profeta y fue así como en 1879 fundó The Watchtower Bible
and Tract Society (La Sociedad Bíblica de la Atalaya), hoy conocida como "Los
Testigos de Jehová".
Russell se autodenominó a si mismo “pastor”, aún sin terminar sus estudios
secundarios ni estudiar teología, sin conocer tan siquiera el griego o el hebreo,
llega a la conclusión que todos los cristianos están equivocados y que han
interpretado mal la Biblia, así que el se encarga de escribir siete volúmenes de
estudios de las escrituras sagradas.
Aún en 1874 se demostró que era un falso profeta, al anunciar la venida de
Cristo para 1914. En ese año los 144,000 debían ser llevados al cielo y dar
comienzo el milenio del Apocalipsis (20:2). La humanidad tendría otra oportunidad
de vivir en el paraíso terrenal. Pero la realidad fue muy diferente. ¡Lo que en realidad
comenzó ese año fue la I Guerra Mundial!
No dándose por vencido, Russell postergó la fecha hasta el 1915 y de nuevo al 1918.
Mas tarde los Testigos reinterpretaron el año 1914 como el "principio de los últimos
días".
Sus predicciones no concordaban con las de su esposa, también profeta, y terminaron
en divorcio.
Su sucesor, el Sr. Rutheford tomó la presidencia de los testigos en 1916, y en 1931
cambió el nombre de la secta a “testigos de jehová”
Rutheford también heredó de Russell la tendencia a pronunciar solemnes profecías y
fijar fechas para eventos apocalípticos... El Harmaguedón está al llegar, insisten
desde entonces los Testigos.
Profetizó la resurrección de Abraham, Isaac, Jacob y otros patriarcas del Antiguo
Testamento que debía ocurrir para el año 1925, justo a tiempo para el Harmaguedón.
La preparación para su llegada fue por todo lo alto. Construyeron para los patriarcas
una suntuosa mansión en San Diego. Esperaron y esperaron... finalmente el Sr.
Rutheford se instaló en la mansión y terminó allí sus años.
En otra famosa profecía Rutheford aseguró, en 1914, que "millones ahora vivos no
morirán". Con esto quería hacer ver lo cercano que estaba el Harmaguedón y la
restauración del mundo a su estado paradisiaco.
FALSAS DOCTRINAS Y ERRORES MAS IMPORTANTES
Niegan la santísima trinidad
Niegan la persona del Espíritu Santo
Niegan la divinidad de Jesucristo
Niegan que Jesús muriera en una cruz
Niegan la resurrección corporal de Jesucristo
Rechazan todos los sacramentos, como por ejemplo el Bautismo o la
Eucaristía.
Niegan la virginidad y maternidad divina de María
Niegan la existencia del infierno
Niegan la inmortalidad del alma
Acusan a la Iglesia católica de ser la babilonia del apocalipsis
Prohiben dar títulos de honor
Prohiben llamar a nadie “padre”
Prohiben la práctica de toda religión
Prohiben las transfusiones de sangre
Enseñan que Jehová es el nombre de Dios
TESTIMONIO
TESTIMONIO:
YO FUI TESTIGO DE JEHOVA
Por Antonio Carrera
(tomado de la página apostoles.org)
Mis queridos lectores: Pido a Dios que nunca tengan que sufrir el desengaño que yo
experimenté al descubrir la falsedad de los testigos de Jehová. Le doy gracias a Dios
por su bondad y misericordia, ya que me salvó de hundirme en el ateísmo, como les
suele suceder a casi todos los que abandonan la secta de "La Atalaya".
Mi desengaño como testigo de Jehová
Yo, que viví en la Iglesia Católica durante 28 años, y después fui enemigo enconado
de ella, he vuelto al seno de la misma. Soy católico, y deseo reparar de alguna
manera el daño que hice, escribiendo para alejar a las ovejas del redil de Cristo,
contra los falsos profetas llamados testigos de Jehová.
Permanecí 13 años encadenado a la secta y ocupé en la misma altos cargos como
dirigente. Entre otros, fui miembro del Comité de la Congregación, superintendente
del campo, siervo de la escuela, conferenciante en Bilbao, Durango, Munguía,
Guernica, Barcelona, Eibar, San Sebastián, Irún, Pamplona, Burgos, Santander...
Organizador de asambleas y orador en las mismas.
Debido a mi carácter entusiasta y celo propagandístico a favor de los testigos, he
visitado miles de hogares predicando las falsas enseñanzas de la secta y haciendo
proselitismo. Prácticamente he dedicado toda mi vida, durante los 13 años con ellos,
pues solamente en concepto de predicar, empleé 3,542 horas, les vendí 570 libros,
580 folletos y 3,700 revistas. Y ¿cuántas personas he captado para la secta? Más
podría añadir, pero falta espacio.
Cómo lo hacen a uno "testigo"
Mi caso es parecido a miles de otros que se hicieron testigos. Yo vivía mi existencia
normal como católico, con mi esposa y nuestro primer hijo -hoy tenemos tres,
Agustín, Noé y Andrés. Esto sucedió en 1961, teniendo yo 28 años, la edad de las
inquietudes religiosas. De ese tiempo en adelante, los testigos de Jehová son novedad
y noticia en España, y como cualquier cosa nueva, atraen la curiosidad, en especial
de personas sencillas y carentes de formación religiosa e intelectual.
En el anzuelo de "La Atalaya" "pican" tres clases de personas: los muy ignorantes,
que son la mayoría. Otros que, no siéndolo tanto, son personas inclinadas a lo
espiritual, curiosas -como yo- y esto los lleva a experimentar lo novedoso. Los del
tercer grupo, yo los denomino "los panzas", estos son los que entran en la
Organización esperando sacar algún beneficio.
El primer contacto con los "testigos" suele ser deslumbrador. Te ofrecen ingresar en
un grupo en el cual -según ellos- todas las personas son excelentes, bondadosas y
amorosas en grado máximo. Las primeras visitas a sus reuniones te aturden con tanto
saludo y amabilidades; pero esto dura poco tiempo: después nadie se preocupa de
uno, excepto para vigilarlo si falla a las reuniones, o si no sale con frecuencia a
visitar los hogares para venderles su literatura. Te ofrecen la salvación por Dios y
vivir eternamente en esta tierra, hecha un paraíso después del fin del mundo, que será
de un día para otro, aunque lleven 100 años anunciándolo. Entonces, la tierra
disfrutará de paz, sin enfermedad ni cementerios, pues nadie morirá. Pero, claro,
nadie podrá salvarse... a excepción de los que se hagan testigos de Jehová.
Desde el principio te llenarán la casa de libros, folletos y revistas -cobrándotelos,
naturalmente- con las ideas de la secta. Un miembro de la misma te instruirá
semanalmente, y ya no te soltarán. El lavado de cerebro que te hacen hará que
aceptes lo más disparatado, como dejar morir a un familiar antes que ponerle una
transfusión de sangre. Te inculcan odio contra toda religión y gobierno, y esto les
acarrea un sin fin de problemas. También rompen con amistades y familiares, y esto
hace que se adhieran más al grupo y se fanaticen.
En las cinco horas de reunión semanal, aparte de lo que estudies en casa, te
inculcarán predicar más y más, y vender sus libros, ya que el fin del mundo está
cerca, y se salvarán solamente los que hagan mucho trabajo a favor de la secta. Y
para que llegues a creer todo esto, ponen de "cebo" la Palabra de Dios, la Biblia de
ellos, falsificada y mal interpretada.
Esto que a ti, querido lector, te parecerá infantil y sin razón, tiene efecto real en
mentes sencillas. Yo, 13 años estuvo encadenado y esclavo de esta organización
diabólica, sin voluntad para ver o entender otra cosa que no fuera lo que dimana de
ellos, " los testigos".
Desenmascarando a los Testigos de Jehová como falsos profetas
Jesús, nuestro Señor y Salvador ya nos advirtió con estas palabras: Cuídense de los
falsos profetas, que vienen a ustedes con piel de oveja, pero por dentro son lobos
voraces. Y muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos. (Mt 7, 15 y
24). ¿Quiénes pueden ser estos profetas falsos y engañadores? Yo probaré que lo son
los llamados testigos de Jehová.
Ellos alardean de ser eso, profetas (ver La Atalaya 1962/212/ 15). Y que son falsos,
lo podemos comprobar leyendo, en sus mismos libros de años atrás, en los que
anunciaron, en el nombre de Dios, acontecimientos que NO se han cumplido. Pero
llegan al colmo de la presunción al asegurar que ellos, los dirigentes de la secta, son
iluminados por Dios, y ven la verdad con exacta armonía, que Dios les permite
entender la verdad (Profecía pág. 199-225) y que las páginas de su revista La Atalaya
están revelada por Dios. (Los Testigos de Jehová en el propósito de Dios, pág. 22). Y
la barbaridad más grande dicha por los jefes testigos, es que no se puede entender la
Biblia si antes no leemos los libros de la "Torre" (Ver La Atalaya, Sept. 15 de 1910).
Antes de pasar a analizar sus muchos cambios, errores e incumplimientos de sus
profecías, hay que advertir que los testigos sí intentan justificarse. Por supuesto,
nunca dicen nos hemos equivocado, o lo que anunciamos es falso porque no se
cumplió. No, porque al haber afirmado que fue Dios quien lo reveló, tendrían que
admitir que es Dios el equivocado. Por eso suelen decir que Dios les está dando cada
día más luz y entendimiento, y que la revelación les viene progresivamente. Pero si
razonamos, comprenderemos que una cosa es revelación progresiva y otra muy
distinta es revelación contradictoria. Una cosa es aumento de luz, y otra que nos
cambien el foco. Además, ningún profeta usado por Dios tuvo que rectificar por
haberse equivocado, ni recibió la luz a plazos. La segunda venida de Cristo
Primero creyeron que Cristo había vuelto en 1874, pero de forma invisible. Después
anunciaron que para 1914 vendría en persona, CORPORALMENTE. Observen
cómo lo dijeron en 1899: El Plan Divino de las Edades, pág 88, Estudio VI, bajo el
título: La Vuelta de Nuestro Señor, su objeto, la Restauración de Todas las Cosas. El
primer subtítulo del capítulo dice así: El Segundo Advenimiento PERSONAL y
Premilenario de Nuestro Señor. La palabra PERSONAL en el original aparece con
mayúsculas. Como sabemos, Cristo no llegó en 1914. Pero hoy, en su literatura,
enseñan que sí volvió, pero espiritualmente, de forma invisible. ¿Qué les parece?
Ustedes están en el aeropuerto esperando un familiar y, tras comprobar que no llegó,
alguien pretende hacerles creer que sí, que ha llegado, pero espiritualmente, y que ya
no lo pueden ver. La mentira siempre se pretende tapar con otra mentira.
El fin del mundo ¿cuándo?
Cuando Cristo estuvo en la tierra dijo que permaneciéramos vigilantes, precisamente
porque nadie podrá saber cuándo llegará El, y cuándo será el fin del mundo. Este
acontecimiento, sólo conocido por Dios, los testigos lo han profetizado para varias
fechas y, naturalmente, en todas han fallado. Han dado 1799, 1874, 1914, 1915,
1918, 1925, 1975.
La caída del Papado ocurrirá en 1914
En Estudio de las Escrituras, de 1889, segunda serie, página 356, profetizaron: la
extinción total de esta jerarquía falsa -el Papado- próxima a la terminación del Día de
la Ira... que terminará... con el año 1914. Como vemos, el Papado sigue en pie, y los
profetas de La Atalaya han fallado.
Resucitarán los Patriarcas en 1925
Este es uno más de los errores mayúsculos de estos falsos profetas. En La Atalaya de
1954, pág. 251/33 dicen así: Nosotros los del resto solíamos pensar que antes, o en el
Harmagedón, sería necesario que Jehová-Dios levantara de entre los muertos la nube
grande de testigos de tiempo antiguos, los príncipes (calculando que serían sólo 70
en total) para fortalecer a los del resto.
También en el libro Millones que ahora viven nunca morirán, págs. 88-89 y 90-97,
dijeron: Abraham Isaac y Jacob y los fieles resucitarán... podemos suponer
confiadamente que 1925 marcará el regreso de Abraham, Isaac y Jacob, y de los
fieles profetas de antaño.
A tal grado creyeron esto, que construyeron una hermosa mansión para alojar a los
patriarcas resucitados, no en Palestina, donde murieron, sino en California (EUA). El
costo fue de aproximadamente 50.000.000 de pesetas actuales. Este tema lo trato en
mi libro El fraude del fin del mundo.
Los Judíos nunca volverían a ser nación en Palestina
Desde 1879 hasta 1912 enseñaron como verdad de Dios que los judíos sí regresarían
a Palestina, y que esto seria una más de las pruebas del fin del mundo. Desde 1932, y
usando siempre a Dios como el revelador de estas "verdades" o "profecías", enseñan
que no, que los judíos no serían nación en Palestina. La profecía ha resultado falsa,
ya que los judíos sí están en Palestina, y sí son nación, y muy poderosa.
Fin del mundo para 1975
El dar fechas parece constituir en los testigos una enfermedad. Por eso, desde 1967,
comenzaron a lanzar otra nueva fecha para el fin del mundo o, como dicen ahora, fin
del sistema de cosas.
Aseguraron que en la década 1970-1980, sin falta, vendría el nuevo mundo, y Dios
destruiría a todos los inicuos de esta tierra. Más aún, esperaban este acontecimiento
para mediados de la década de los setenta, precisamente para 1975. Veamos cómo lo
dicen en su libro Vida eterna en "Libertad de los hijos de Dios", página 29: Según
esta cronología bíblica fidedigna (la de los testigos), 6.000 años desde la creación del
hombre terminarán en 1975, y el séptimo período de mil años de la historia humana
comenzará en el otoño de 1975. E.C..
Aquí tenemos que, si el milenio tenía que comenzar en 1975, antes tenía que haber
llegado el fin. Así se lee en su libro: Asegúrese.... pág. 443: Reinado de mil años de
Cristo, precedido por destrucción de todos los Inicuos de la tierra. Y en la revista
Despertad, del 22 de abril de 1972, pág. 26, dicen:... a mediados de los años setenta
hay una conmovedora esperanza de un magnifico alivio. Justamente 1975.
Lo dicho y más, califica a los testigos de Jehová como falsos profetas.
Cómo descubrí la falsedad y salí de la secta
La Divina Providencia tiene caminos que los humanos no podemos conocer. Y
siempre daré gracias a Dios por haber descubierto el engaño y haberme liberado de
tal atadura. Después de estar 13 años en posesión de lo que yo, en mi ceguera, creía
ser un diamante valioso -la "verdad" de los testigos de Jehová- le di un martillazo, y
¡zas!... ¡falso! ¡Qué desilusión! y qué dolorosa fue esta experiencia.! Quedé vacío
espiritualmente, y estuve 4 meses enfermo. Entre los que vieron el engaño y
abandonaron la secta conmigo, están mi esposa e hijos, mi hermano Abel, con su
familia, y otros.
Sucedió así: tuve una charla amistosa con un testigo de años en la secta, y criticó las
enseñanzas de la misma. Me dijo que si yo pudiera leer libros antiguos de la
Organización, que ya no editan, podría comprobar una multitud de cambios y errores
en sus enseñanzas, las cuales, según ellos, están inspiradas por Dios. Esto me puso
en graves dudas, dudas que se confirmaron al examinar por mí mismo siete libros
antiguos, del año 1918, que por casualidad cayeron en mis manos.
Ya decidido a cortar con los testigos , quise comunicar mi descubrimiento y las
razones para dejarlos, pero no me dejaron hablar. Y sin concederme una oportunidad
para retractarme, me expulsaron, acusándome falsamente de sectarismo. Han
prohibido a todos los miembros hablarme, con la amenaza de ser ellos también
expulsados. De hecho ya han excomulgado a dos por el solo hecho de hablarme.
Ahora soy catolico y doy gracias a Dios por conocer y vivir en la verdad.
