Sacramento de iniciación cristiana: Bautismo
Ser cristiano significa que has sido hecho hijo de
Dios por adopción.
Nosotros
nacemos la primera vez, del vientre de nuestra madre, en la carne. Luego, para
entrar en el Reino de los cielos, es preciso tener un NUEVO
NACIMIENTO.
Jesús nos dice lo siguiente:
"Respondió Jesús: "En verdad, en verdad te digo: el
que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios.
Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es
espíritu". Jn 3,5-6
Es por eso, que el mismo JESÚS instituye el primer
Sacramento cristiano, el BAUTISMO,
y lo hace enviando a sus Apóstoles a bautizar y enseñar la
doctrina cristiana.
Jesús se acercó a ellos y les habló
así: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id,
pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el
nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,y enseñándoles a guardar todo lo que
yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los
días hasta el fin del mundo."(Mt 28, 18-20)
Seguidamente
veremos lo que enseña la Iglesia Católica acerca del BAUTISMO, y
para ello vamos a utilizar el COMPENDIO DEL CATECISMO DE LA IGLESIA
CATÓLICA, cuyo capítulo primero se llama SACRAMENTOS DE
INICIACIÓN CRISTIANA. Comprende las preguntas nº 251 a 264.
LOS SACRAMENTOS DE LA INICIACIÓN
CRISTIANA
251. ¿Cómo se realiza la
iniciación cristiana?
1212
1275
La Iniciación cristiana se realiza
mediante los sacramentos que ponen los fundamentos de la vida cristiana:
los fieles, renacidos en el Bautismo, se fortalecen con la Confirmación,
y son alimentados en la Eucaristía.
EL SACRAMENTO DEL BAUTISMO
252. ¿Con qué nombres se
conoce el primer Sacramento de la iniciación?
1213-1216
1276-1277
El primer sacramento de la iniciación
recibe, ante todo, el nombre de Bautismo, en razón del rito
central con el cual se celebra: bautizar significa «sumergir» en el
agua; quien recibe el bautismo es sumergido en la muerte de Cristo y resucita
con Él «como una nueva criatura» (2 Co 5, 17). Se
llama también «baño de regeneración y
renovación en el Espíritu Santo» (Tt
3, 5), e «iluminación», porque el bautizado se convierte en
«hijo de la luz» (Ef 5, 8).
253. ¿Cómo se prefigura el
Bautismo en la Antigua Alianza?
1217-1222
En la Antigua Alianza se encuentran varias
prefiguraciones del Bautismo: el agua, fuente de vida y de muerte; el
arca de Noé, que salva por medio del agua; el paso del Mar Rojo,
que libera al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto; el paso del
Jordán, que hace entrar a Israel en la tierra prometida, imagen de
la vida eterna.
254. ¿Quién hace que se
cumplan estas prefiguraciones?
1223-1224
Estas prefiguraciones del bautismo las cumple
Jesucristo, el cual, al comienzo de su vida pública, se hace bautizar
por Juan Bautista en el Jordán; levantado en la cruz, de su costado
abierto brotan sangre y agua, signos del Bautismo y de la Eucaristía, y
después de su Resurrección confía a los Apóstoles
esta misión: «Id y haced discípulos de todos los pueblos,
bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu
Santo» (Mt 28, 19-20).
255. ¿Desde cuándo y a
quién administra la Iglesia el Bautismo?
1226-1228
Desde el día de Pentecostés, la
Iglesia administra el Bautismo al que cree en Jesucristo.
256. ¿En qué consiste el
rito esencial del Bautismo?
1229-1245
1278
El rito esencial del Bautismo consiste en
sumergir en el agua al candidato o derramar agua sobre su cabeza, mientras se
invoca el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
257. ¿Quién puede recibir el
Bautismo?
246-1522
Puede recibir el Bautismo cualquier persona
que no esté aún bautizada.
258. ¿Por qué la Iglesia
bautiza a los niños?
1250
La Iglesia bautiza a los
niños puesto que, naciendo con el pecado original, necesitan ser
liberados del poder del maligno y trasladados al reino de la libertad de
los hijos de Dios.
259. ¿Qué se requiere para
ser bautizado?
1253-1255
A todo aquel que va a ser bautizado se le
exige la profesión de fe, expresada personalmente, en el caso del
adulto, o por medio de sus padres y de la Iglesia, en el caso del niño.
El padrino o la madrina y toda la comunidad eclesial tienen también una
parte de responsabilidad en la preparación al Bautismo (catecumenado),
así como en el desarrollo de la fe y de la gracia bautismal.
260. ¿Quién puede bautizar?
1256
1284
Los ministros ordinarios del Bautismo son el
obispo y el presbítero; en la Iglesia latina, también el
diácono. En caso de necesidad, cualquiera puede bautizar, siempre que
tenga la intención de hacer lo que hace la Iglesia. Éste derrama
agua sobre la cabeza del candidato y pronuncia la fórmula trinitaria
bautismal: «Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del
Espíritu Santo».
261. ¿Es necesario el Bautismo para
la salvación?
1257
El Bautismo es necesario para la
salvación de todos aquellos a quienes el Evangelio ha sido anunciado y
han tenido la posibilidad de pedir este sacramento.
262. ¿Hay salvación posible
sin el Bautismo?
1258-1261
1281-1283
Puesto que Cristo ha muerto para la
salvación de todos, pueden salvarse también sin el Bautismo todos
aquellos que mueren a causa de la fe (Bautismo de sangre), los
catecúmenos, y todo aquellos que, bajo el impulso de la gracia, sin
conocer a Cristo y a la Iglesia, buscan sinceramente a Dios y se esfuerzan por
cumplir su voluntad (Bautismo de deseo). En cuanto a los niños
que mueren sin el Bautismo, la Iglesia en su liturgia los confía a la
misericordia de Dios.
263. ¿Cuáles son los efectos
del Bautismo?
1262-1274
1279-1280
El Bautismo perdona el pecado original, todos
los pecados personales y todas las penas debidas al pecado; hace participar de
la vida divina trinitaria mediante la gracia santificante, la gracia de la
justificación que incorpora a Cristo y a su Iglesia; hace participar del
sacerdocio de Cristo y constituye el fundamento de la comunión con los
demás cristianos; otorga las virtudes teologales y los dones del
Espíritu Santo. El bautizado pertenece para siempre a Cristo: en efecto,
queda marcado con el sello indeleble de Cristo (carácter).
264. ¿Cuál es el significado
del nombre cristiano recibido en el Bautismo?
2156-2159
2167
El nombre es importante porque Dios conoce a
cada uno por su nombre, es decir, en su unicidad. Con el Bautismo, el cristiano
recibe en la Iglesia el nombre propio, preferiblemente de un santo, de modo que
éste ofrezca al bautizado un modelo de santidad y le asegure su
intercesión ante Dios.
