¿Que es la Eucaristía o Santa Misa?
Dice el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica:
Dicen los Evangélicos... "tienes que recibir a Cristo como tu Señor y Salvador para salvarte. ". Ellos tienen la Biblia, sin embargo ellos rechazan el valor de la Eucaristía donde Cristo se hace presente por el poder del Espíritu Santo, y donde precisamente al comulgar y por la fe, recibimos a Jesús y recibimos la Gracia que nos conduce a la salvación.
Ellos rechazan que el pan y el vino se conviertan realmente en Cuerpo y Sangre de Cristo, tal y como el propio Cristo dijo. No participan de la comunión con toda la Iglesia. Se privan así de la Gracia que confiere este sacramento instituido por Cristo para nuestro alimento espiritual.
Curiosamente muchos grupos con diferentes doctrinas, como los Testigos de Jehová o Mormones, también rechazan la Eucaristía. Todas las sectas rechazan la Eucaristía. Esto es un dato objetivo. Están divididos entre ellos. Unos enseñan según el libro del Mormón, otros según la organización de la Watchtower que se hace a sí misma intérprete de la Biblia.
Este es otro dato en mi opinión demuestra que la rechazan simplemente porque están fuera de la verdad, por rechazar a la Iglesia que fundó Jesucristo. Y rechazan así el Sacramento más sublime, el del Cuerpo y la Sangre de Jesucristo.
SIN EUCARISTÍA NO HABRÍA IGLESIA.
He explicado en otro lugar que es REAL la Presencia de Cristo en la Eucaristía. Cristo está presente, y no es un símbolo la cena del Señor, sino un Sacramento (signo sensible y eficaz de la gracia, instituidos por Cristo y confiados a la Iglesia, a través del cual se nos otorga la vida divina.)
Eucaristía es una palabra griega que significa acción de gracias. Los cristianos dan gracias a Dios por la muerte y resurrección de Jesús. La celebración eucarística es el acto fundamental de la comunidad cristiana; en sus orígenes se llamaba fracción del pan, en recuerdo del gesto del Señor. Las primeras comunidades cristianas celebraban la Eucaristía y eran conscientes de que Cristo se hacía presente en este Sacramento.
Jesús instituyó la Eucaristía durante una cena mantenida con sus discípulos. El relato de la Última Cena lo encontramos en los tres evangelios sinópticos y en la primera carta de Pablo a los cristianos de Corinto. Para entender bien este relato, debemos prestar atención al contexto
la institución de la Eucaristía tiene lugar durante una auténtica comida, que es al mismo tiempo una comida de carácter religioso, una cena pascual; las palabras de Jesús sobre el pan y el vino se insertan en una oración de alabanza y bendición a Dios, su Padre; y relacionadas con el hecho de que Jesús está a punto de dar su vida por la salvación de todos los hombres, es decir, de su pasión.
Al presentar el pan y el vino a sus discípulos, Jesús no les dice simplemente: «Éste es mi cuerpo» y «Ésta es mi sangre», sino que les da un mandato: «Tomad y comed, éste es mi cuerpo» y «Bebed todos de él, porque ésta es mi sangre, sangre de la Alianza, que será derramada por muchos para el perdón de los pecados.»
El pan y el vino, convertidos en el cuerpo y en la sangre de Cristo, no son primordialmente objeto de representación y de adoración, sino objeto de comida, alimento ofrecido a los discípulos reunidos para que tengan vida y crezcan. Por otra parte, el vino, que es la sangre de Cristo - el que muere por los demás- significa también aquello que alegra el corazón, que crea la fiesta.
Al mandar a sus discípulos «Haced esto en memoria mía», Jesús convertía esta comida en un signo que, desde el principio y a lo largo de los siglos, se repetiría en todas las comunidades cristianas.
La Eucaristía es el memorial eficaz de la presencia de Cristo entre los suyos, de su sacrificio ofrecido a Dios para salvación de todos y, al mismo tiempo, sería el sacramento de la comunión(común unión) de los discípulos entre sí y con su Señor siempre vivo.
La participación en la Eucaristía por primera vez, o primera comunión, es un acontecimiento que debe ser precedido de un largo período de preparación catequética, es decir, de formación en la fe, para que el niño, el adolescente o el adulto puedan conocer y vivir lo mejor posible el misterio pascual y sus exigencias más allá de esta primera celebración.
Por eso es fundamental celebrar y participar constantemente en la Eucaristía. Tal es así que la Iglesia, cuando los cristianos, por enfermedad, no pueden acudir a celebrarla con la comunidad, les lleva a sus propias casas la Eucaristía.(Costumbre que viene desde casi los tiempos apostólicos)
La Eucaristía no es un sacramento más, sino el sacramento por excelencia. Sin Eucaristía no habría Iglesia. La Iglesia es convocada a la Eucaristía por Jesucristo. Al celebrarla muestra la unidad y crece como pueblo de Dios y misterio de comunión con Él y con todos los hombres y mujeres del mundo.
De este sacramento nacen todos los demás sacramentos, ya que todos tienden igualmente a la salvación. Por esto la Iglesia, en todas las ocasiones en que es posible, celebra los sacramentos dentro de la Misa, como signo de la realidad salvadora original.
Celebrar y participar en la Misa es seguir todo el itinerario de Jesucristo en su relación liberadora con la humanidad. Por este motivo, quien vive la fe y quien vive intensamente la vida de amor y compromiso, necesita compartirlo con Cristo y con la comunidad, de aquí el precepto de no faltar al menos al encuentro dominical con el Señor.
